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Viaje a Fiambalá

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Más de 50 horas para llegar a nuestro destino

2 vuelos en avión, 2 viajes en bus (3 si contamos con el que no traslada entre las terminales de Barajas), 4 taxis y 1 Uber. ¡Casi nada!

Sabíamos que el viaje se nos iba a hacer largo, y cumplió con creces, más de 50 horas de viaje contando con las 4 horas de diferencia horaria que tenemos con Argentina.

Cronología del viaje

  • 23 de noviembre, de madrugada: en bus a la T4 de Barajas

Melchor pasa a recogerme por casa en taxi, un poco antes de la 1 de la madrugada, llegamos a la estación de Delicias con mucho margen para nuestro viaje en bus de la 1:50 a la T4 de Barajas. Llegamos a las 5:30 con parada incluida por Medinaceli.

Carlos llega desde Burgos sobre las 6 de la mañana. Comenzamos nuestro periplo por Barajas hasta conseguir llegar a la T1 y a los mostradores de facturación.

  • 23 de noviembre: vuelo al aeropuerto de Ezeiza cerca de Buenos Aires

Volamos con Aerolíneas Argentinas. Embarcamos un poco más tarde de las 9:05 horas previstas, y el vuelo previsto a las 9:55 también se retrasa un poco.

Muchas horas de vuelo, comida flojica y como en todos los vuelos escasa. Aterrizamos algo antes de las 19:00, hora prevista. Y tras recoger los bultos (tenemos algo más de 14 horas de escala y nos tenemos que hacer cargo del equipaje).

  • 23 de noviembre: dormir cerca del aeropuerto de Ezeiza

Tras que Carlos consiga una sim física de Personal, salimos de la terminal, y nos montamos en el primer taxi que vemos libre (38 USD, sablazo tremendo). Nos acerca a nuestro modesto alojamiento cerca de Ezeiza, tras unos «problemas» iniciales para acceder, pediremos a domicilio una pizza y unas hamburguesas y, tras cenar un poco a dormir.

  • 24 de noviembre, de madrugada: en Uber a Ezeiza, para volar a San Fernando del Valle de Catamarca

Suena el despertador a las 5:35, nos preparamos y salimos, en Uber hacia Ezeiza (15600 ARS, unos 9,5€).


Volvemos a facturar, esta vez nos dejan meter en bodega la segunda mochila ya que el avión es bastante más pequeño e igual no cabría en la parte de arriba del asiento.

Desayunamos algo en el propio aeropuerto y nos vamos a la zona de embarque. Una vez allí nos llaman a un mostrador. Me dicen que tengo que ir a revisar el equipaje porque han detectado un «cargador». Tras recorrer el aeropuerto por numerosos pasillos y arcos de seguridad, llegamos a la zona de cintas, un amable policía me está esperando, abro el petate y busco el cargador, no, no es eso, se refieren a las baterías externas. Las guardo y vuelvo a la sala de embarque con 15′ para subir al avión.

  • 24 de noviembre: nos desplazamos en Uber a la ciudad de San Fernando, dejamos los petates en la consigna de la Terminal de autobuses, y damos un paseo por la ciudad.
  • 24 de noviembre, a la tarde: bus a Fiambalá, donde llegamos a las 23 horas. En taxi a nuestro alojamiento de Amaragua.
  • 25 de noviembre: tras desayunar, hemos quedado con Caio, nuestro guía, para rellenar y presentar los papeles necesarios en la policía de Fiambalá. Aprovechamos y dejamos cargada la «chata» que es como llaman por aquí a las camionetas todoterreno con la que nos moveremos estos días.


Tras esto nos damos un paseo por Fiambalá, visitamos el museo de la localidad: «Museo del Hombre» con exposiciones diferenciadas entre los orígenes de sus pobladores y también de la relación con la montaña y el montañismo. No está mal, además tan solo cuesta 550 PSA (como unos 35 céntimos de euro).


Luego, tras comer, nos volvemos a reunir con Caio y nos desplazamos a la Hostería de Cortaderas, donde dormiremos los próximos 2 días.


Salimos de Fiambalá, tomamos la Ruta Nacional 60 (RN60) y comienza la aventura.

De camino, a unos 10 km de la hostería, nos desviamos a la derecha y vamos a ver el Refugio de Pastos Largos, una cabaña de pescadores, donde antes solían hacer las 2 primeras noches, al ver la hostería nos quedó claro que la actividad mejora con el cambio. En este refugio es donde dejaremos la camioneta al día siguiente para nuestro ascenso al Cerro Coquena.

Al fondo, en el centro de la imagen el Cerro Pastos Largos y a su derecha el Cerro Coquena

Tras echar un vistazo al pequeño refugio y acercarnos a ver el río que tendremos que vadear mañana, terminamos nuestra ruta hasta la Hostería de Cortaderas.

AVISO. Las rutas descritas en aunpasodelacima.com así como los tracks para GPS son meramente orientativos y pueden contener errores debido a pérdida de señal GPS en algunos momentos de la ruta. Queda bajo la RESPONSABILIDAD de quien las realice, las medidas de seguridad apropiadas para cada itinerario, que dependerán de las condiciones climatológicas, así como la preparación tanto técnica como física y mental de quienes realicen la ruta. Quede bien claro que todo lo indicado (track y comentarios) es meramente informativo, eximiéndose el autor de responsabilidad alguna, ante cualquier percance que pudiera sufrir quien por voluntad propia o inducida realice la ruta.

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